El tratamiento residencial de Llaurant La Llum está indicado para personas con adicciones tóxicas o conductuales que no han conseguido mantener la abstinencia en un tratamiento ambulatorio. Tiene una duración aproximada de 4 meses, organizados en fases estructuradas de desintoxicación, deshabituación y readaptación, siempre adaptadas a la evolución de cada paciente.
A quién va dirigido
Este programa está pensado para quienes necesitan un entorno controlado y de acompañamiento constante para iniciar su recuperación — habitualmente porque el tratamiento ambulatorio no ha sido suficiente para consolidar el cambio, ya sea por la intensidad de la adicción o por las dificultades del entorno habitual de la persona.
Primer contacto y valoración
El proceso comienza con una primera entrevista de valoración, sin coste alguno, en la que participan los profesionales necesarios según el caso (psiquiatra, médico, psicólogo). En esta entrevista se analiza la historia de consumo, la situación actual y los objetivos del paciente, y se determina si el ingreso residencial es el recurso más adecuado. Si no lo fuera, se orienta hacia el recurso que mejor se ajuste a sus circunstancias.
Si se decide el ingreso, se informa con detalle al paciente y a su familia sobre el funcionamiento del centro. Si hay plaza disponible, el ingreso puede ser inmediato; si no, se fija una fecha y se mantiene el contacto terapéutico hasta que llegue el momento.
Fases del tratamiento
Fase I — Ingreso residencial en Comunidad Terapéutica
Durante el primer mes y una semana, la persona permanece en la Comunidad Terapéutica sin salidas al exterior. El objetivo de esta fase es alcanzar la desintoxicación completa, estabilizarse y comenzar a trabajar en la prevención de recaídas.
Fase II — Reconexión con el exterior
A partir de los 21 días, se retoma el contacto telefónico diario con la familia (videollamadas si hay hijos menores). Al mes, tiene lugar la primera reunión familiar.
A partir del mes y una semana, comienzan las salidas progresivas al entorno de referencia: primero un fin de semana corto, después fines de semana completos, siempre en función de la evolución del paciente. Cada salida se planifica con objetivos concretos —control de estímulos, gestión del estrés, dinámica familiar— y sirve para poner a prueba, con acompañamiento, lo trabajado en la Comunidad Terapéutica.
Fase III — Readaptación a la nueva realidad personal
A partir del tercer mes, si la evolución es favorable, las salidas se hacen más largas y frecuentes, con el objetivo de consolidar hábitos de ocio saludables, red social, búsqueda de empleo o formación, y la gestión de asuntos personales pendientes.
Fase IV — Alta terapéutica y seguimiento ambulatorio
Al cuarto mes, con la desintoxicación completada, el paciente recibe el alta terapéutica y se reincorpora a su vida familiar, laboral y social. El seguimiento posterior es clave para consolidar la abstinencia: puede realizarse en la CATA (Centro de Atención de Trastornos Adictivos) de Llaurant La Llum en Valencia, con terapeutas de referencia previos, o con un gabinete colaborador en la provincia de residencia del paciente.
Esta fase de seguimiento incluye sesiones de terapia individual, coordinación con la familia de apoyo, analíticas de control y revisión de medicación cuando es necesario.
Un programa que se adapta, no un molde fijo
Cada persona llega con una historia distinta, y el tratamiento residencial se diseña de forma individualizada dentro de esta estructura de fases. Si el proceso de un paciente requiere más tiempo, o si aparece una recaída durante el seguimiento, el equipo terapéutico ajusta el plan de trabajo a esa realidad, en lugar de aplicar un programa cerrado igual para todos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el tratamiento residencial?
Aproximadamente 4 meses, aunque la duración exacta depende de la evolución de cada paciente y puede ajustarse durante el proceso.
¿La primera entrevista tiene coste?
No. La primera entrevista de valoración es gratuita y sirve para determinar si el tratamiento residencial es el recurso más adecuado para cada caso.
¿Puedo tener contacto con mi familia durante el ingreso?
Sí, de forma progresiva. El contacto telefónico se retoma a las pocas semanas, y las visitas y salidas al exterior se incorporan gradualmente según la evolución del tratamiento.
¿Qué pasa si hay una recaída después del alta?
El seguimiento ambulatorio posterior al alta está pensado precisamente para prevenir y gestionar este tipo de situaciones. Si ocurre una recaída, el equipo terapéutico adapta el acompañamiento a la nueva situación.
Si necesitas más información sobre nuestro programa terapéutico, ponte en contacto con nosotros en nuestras Formas de Contacto o rellenando el formulario que aparece más abajo.
Primera entrevista de valoración gratuita.

